La escultura en terracota en la escuela granadina. Técnica y conservación

Resumen

La escultura en terracota policromada ha sido muy poco estudiada y localizada. No solamente porque se ha considerado un material poco escultórico a lo largo de toda la historia, sino porque se ha entendido como boceto, cuando la pieza es de tamaño pequeño, o por considerarse un material relacionado con las llamadas artes menores como talleres barristas dedicados al arte popular o alfareros. Sin embargo es un material ampliamente empleado para obra final por grandes escultores de primera fila, como Diego de Mora, Pedro de Mena, los Hermanos García o José Risueño, por nombrar algunos casos en la escuela granadina. La identificación de estas obras ha pasado a veces desapercibida por su parecido en aspecto externo a la escultura en madera policromada o la piedra, pero realmente es una tipología de obra muy abundante. Su técnica de elaboración es muy compleja, desde la preparación de la arcilla a los procesos de policromado, pasando por el modelado y su cocción. Toda su tecnología, junto a las características propias de este soporte, tan habitual pero tan elaborado, le aporta unos procesos de evolución material muy específicos, que deben ser comprendidos e investigados científicamente en profundidad para poder tratarlos con los métodos de restauración más adecuados a cada caso. La ayuda de la ciencia y los métodos de análisis pueden ser imprescindibles para desvelar sus características materiales, deterioros, tratamientos de restauración, posibilidades de conservación preventiva e, incluso, ayudar en su autentificación, atribución y cronología.