La culminación de los programas iconográficos del Colegio de la Compañía de Jesús de Granada en la época de José Risueño

Resumen

La iglesia del Colegio de San Pablo de la Compañía de Jesús constituye una auténtica catequesis plástica. La complejidad intelectual y teológica de sus ciclos iconográficos hace de este lugar una extraordinaria fuente de conocimiento sobre el ambiente religioso y espiritual de la Granada en la que vivió Risueño, quien además dejó algunas obras en esta iglesia. Los jesuitas hicieron de ella una gran composición de lugar ignaciana con tintes propagandísticos, que presenta ante los fieles a la Compañía de Jesús como el mejor instrumento evangelizador en manos de Dios en unos tiempos convulsos para la Iglesia Católica.

Tomando como referencia este marco, la presente propuesta parte de los ciclos iconográficos que los jesuitas realizaron en esta iglesia durante el siglo XVII, como son el imponente retablo mayor en el presbiterio, los retablos del crucero o la bóveda de yesería de la sacristía, para tomar como tema central de estudio el proceso de culminación de la ornamentación y el alhajamiento artístico del templo durante el siglo XVIII. Un proceso que es una excelente muestra de las relaciones entre arte, retórica y doctrina en el barroco. De esta forma, analiza a nivel iconográfico e iconológico el completo ciclo de pinturas murales del crucero y la nave realizado en 1727, cuyos temas no habían sido correctamente identificados por la historiografía, así como la portada principal de 1740, que constituye un retablo pétreo que lleva la doctrina jesuítica al entorno urbano. En consecuencia, este estudio presenta como novedad una focalización que penetra en las entrañas de la cultura jesuítica para descubrir el espíritu que justifica el nacimiento de la obra de arte, el hilo conductor que aporta unidad y cohesión a todas las representaciones artísticas presentes en la iglesia.