Teatro plástico, imagen barroca y discurso de afectos. Una reflexión a propósito de la escultura de San Juan de Dios, obra de José Risueño, de la iglesia imperial de San Matías (Granada)

Resumen

La imagen del “Padre de los Pobres” es una de las grandes novedades iconográficas en la cosmovisión barroca de Andalucía. Personaje apasionado, “loco” de amor por el prójimo y enaltecido desde los altares como auténtico héroe de la Caridad, Juan de Dios protagoniza algunas de las más antológicas creaciones artísticas de la plástica barroca del XVII-XVIII, de la mano de artistas de primera relevancia, cuales Bartolomé Esteban Murillo, Alonso Cano, Pedro de Mena, los Mora, Fernando Ortiz y, por supuesto, José Risueño. Tomando como punto de partida la hermosa versión escultórica realizada por este último, hacia 1726, para la Iglesia Imperial de San Matías, proponemos una reflexión estético-iconográfica sobre la exégesis visual del personaje y su interpretación subjetiva en José Risueño, a modo de ejemplo conclusivo de una redefinición estética y una exploración alternativa de los afectos que preludian nuevos aires y nuevos rumbos en el devenir artístico del Setecientos.